
Robando un poco para pensar menos... Asi es, todo es un largo recorrido, y como todo, está lleno de obstáculos; como siempre y haciendo analogías, el ejemplo de la ruta es lo más a mano y lo más asimilado que tengo.
Claro que sí, la vida es como la ruta, en la que uno empieza yendo rapidísimo, después baja un poco la velocidad, a veces se cansa un poco y para, descansa, etcétera.
Cada tanto en la vida aparecen obstáculos, más o menos sencillos de sortear, por ejemplo un badén muy profundo, que hasta hay que frenar muchísimo para poder pasar y seguir adelante; otros autos, otra gente que van más despacio y nos frenan en nuestra marcha u otros que nos apuran para seguir más rápido o para que nos corramos directamente; también está algún cruce a nivel, que por lo general alguien lo acondicionó para que nuestro pasaje por ahí sea menos peligroso; lomos de burro o reductores de velocidad, que si no tenemos cuidado podemos tener un accidente serio; partes mejor construídas y más fáciles de transitar; otras partes bastante complicadas y destruídas, que no cualquiera puede transitar por ellas; alguna ruta paralela en la que parece que los autos van más rápido y mejor...
En fin, la idea se entiende: el punto es que los obstáculos aparecen siempre y siempre aparecerán, no existe la ruta sin impedimentos; la clave está en ser cada vez más hábil para que esos obstáculos no perjudiquen ni "la carrocería" en el momento mismo, ni perjudiquen la tranquilidad, la paciencia, la velocidad y el andar en el futuro.
Hoy que ya no sos un obstáculo para mí, voy a seguir adelante, el hecho de que hayas quedado atrás no significa que haya olvidado; ahora soy más hábil para estas cosas, pero si volvieras a aparecer, otra vez frenaría todo e intentaría que en vez de ser un obstáculo, convertirte en compañía.
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